Sònia Hurtado, Tecnóloga Alimentaria y Nutricionista

Hoy entrevistamos a Sònia Hurtado, Tecnóloga Alimentaria, Nutricionista y colaboradora de GAN. Posee una amplia experiencia en el ámbito de la alimentación-nutrición y ha trabajado en diferentes proyectos de I+D+i, durante 3 años en INTEA (Institut de Tecnologia Agroalimentaria, UdG) y en HAMK-University of Applied Sciences (Finlandia). Tiene experiencia en docencia y consulta científica-nutricional en departamentos de marketing y de calidad agro-alimentaria.

GAN – Te has dedicado durante mucho tiempo a la tecnología de alimentos en diferentes ámbitos… ¿sigues considerándote nutricionista?

S.H.- Siempre seré nutricionista, aunque decidiera cambiar radicalmente de profesión. Es inevitable. Sin darme cuenta, cuando me siento en la mesa estoy analizando lo que voy a comer, si me falta esto o me sobra aquello… Lo mismo me pasa cuando voy al mercado. Eso no quiere decir que los nutricionistas comamos bien, simplemente que si comemos mal somos plenamente conscientes de ello.

GAN – ¿Es importante tener buen conocimiento sobre los alimentos para ser nutricionista?

S.H.- Obviamente, para poder pautar la dieta de una persona hay que ser buen conocedor de los alimentos y saber traducir las necesidades de nutrientes que tiene la persona a la cantidad de alimentos que deberá consumir para cubrir esas necesidades.

De todos modos, no hace falta ser tecnólogo alimentario, un dietista-nutricionista que ha cursado el grado en Nutrición Humana y Dietética tiene conocimientos suficientes sobre los alimentos para poder establecer una pauta de alimentación: han estudiado Bromatología y lo que aún es más importante, Nutrición Aplicada, para poder relacionar los requerimientos de nutrientes que tiene la persona con los nutrientes que tendrán los alimentos que necesita comer para cubrirlos.

La mejor manera de formarse para ser un buen nutricionista es estudiando Nutrición Humana y Dietética. Aunque parezca evidente, entre el gran abanico de másters y cursos a veces se genera confusión. Los másters y los cursos son muy útiles para ampliar los conocimientos y especializarse, pero no para cambiar de profesión.

GAN – Entonces, ¿crees que es útil la Ciencia y Tecnología de los Alimentos para un nutricionista?

S.H.-Más bien al contrario, tener conocimientos en Nutrición y Dietética le puede ser muy útil a un tecnólogo alimentario.

Son dos disciplinas diferentes y pienso que haber estudiado Nutrición, le sirve a un tecnólogo alimentario para tener en cuenta el punto de vista de un consumidor o paciente; saber qué necesita comer para mantener un buen estado de salud, qué problemática puede ocasionarle el consumo en exceso o déficit de determinados nutrientes, conocer la psicología en relación al acto alimentario en situaciones diferentes (si has trabajado como dietista, has hablado muchísimo con las personas que tenías en la consulta y eso permite que puedas ponerte en su piel a la hora de comer o elegir los alimentos).

En ese sentido haber estudiado Nutrición es una ventaja para un tecnólogo que se quiera dedicar por ejemplo al “marketing científico” o al diseño y formulación de alimentos.

GAN – ¿Puedes explicarnos alguna experiencia en la que hayas utilizado simultáneamente tus conocimientos en Nutrición y tus conocimientos en Ciencia y Tecnología de los Alimentos?

En mi trabajo actual es casi imposible separarlos. Desarrollando contenidos para cursos de nutrición on-line, newsletters, materiales de comunicación para diferentes empresas de alimentación, etc. Día a día experimento la fusión de ambos conocimientos.

Una experiencia que puedo contar de cuando trabajé en un proyecto para desarrollar un frankfurt elaborado sin polifosfato (aditivo comúnmente utilizado en este tipo de producto, sobre todo con el fin de aumentar la retención de agua del producto), la “nutricionista que llevo dentro” salía a la palestra constantemente pensando en los beneficios para la salud que tendría ese frankfurt por el hecho de no tener fosfatos añadidos. La “tecnóloga” que llevo dentro, sin embargo, pensaba únicamente en términos de calidad, estabilidad, economía, ecología, etc.

Después de todo, creo que mi “nutricionista” y mi “tecnóloga” se complementan bien.